LOS OLVIDADOS DE LOS OLVIDADOS
Este proyecto de la Asociación médica Jatakendeya, liderada por el psiquiatra Roger Mercadé, busca mejorar la adaptación sociolaboral de niñas y niños con dicapacidad psíquica o efermedades mentales crónicas en un centro en Togo.

Coste del proyecto 10.000,00€

Este proyecto de la Asociación médica Jatakendeya, liderada por el psiquiatra Roger Mercadé, busca mejorar la adaptación sociolaboral de niñas y niños con dicapacidad psíquica o efermedades mentales crónicas.
Recientemente, en una valoración de la ONU del nivel de felicidad, Togo fue considerado el país menos feliz. Estas valoraciones siempre son algo subjetivas, pero es una zona con graves carencias que detallamos en el apartado «Justificación».
Este proyecto cumple con las 3 condiciones básicas que Jatakendeya cree que siempre deben estar presentes en la cooperación al desarrollo:
– Nos apoyamos en organización autóctona. En este caso se trara de la ONG local Misericordie sans frontiere,(M.S.F.) presidida por Sor Odile. El equipo del centro lo forma gente togolesa que no puede aportar dinero, pero ofrece sus horas de tiempo libre para cocinar, hacer de monitores, mantenimiento, transporte, compañía, afecto, etc., y a la vez sostienen y diseñan el proyecto.
– El proyecto esta encaminado a ser autosostenible y participativo. La idea de futuro es acabar las instalaciones en un año, y adquirir en unos 4 años autonomía y sostenibilidad total, a través de la producción de alimentos para propio consumo y venta de excedentes de los mismos y de productos de artesanía. Esta misma evolución, se hizo en el centro piloto de Dompoasse en Ghana, donde llevan ya dos años de auto sostenibilidad absoluta. El lugar donde está el centro es una zona de sabana boscosa, con frecuentes nucleos de 2 o 3 familias (20 a 30 personas) a los que se vendería estos excedentes para sustentar el centro de día a largo plazo.
– Esta dirigido a los «olvidados de los olvidados». Es un colectivo hasta ahora totalmente desasistido y marginado. Es el primer centro que existe de estas características en Togo.
El funcionamiento actual del centro es residencial para 15 niños discapacitados (anoxia perinatal, síndromes de Down etc) y 5 enfermos mentales crónicos, que vienen de lejos. Dado que el traslado diario en esta zona preselvática es difícil por la falta total de medios de transporte públicos, de lunes a viernes los niños quedan alojados en el centro y el fin de semana lo pasan con sus familias, salvo tres adolescentes, que fueron encontrados en situación de abandono. Otro grupo se desplaza diariamente.
Actividades del centro:
Se realiza aprendizaje de trabajos adecuados a las posibilidades de cada niño, centrados en artesanía, granja de conejos, gallinas, cabras y huerta todo en terrenos donados legalmente a M.S.F. Asimismo se atiende su socialización y adquisición de autonomía personal:
– Se les imparte formación general básica: leer y escribir, higiene personal, hábitos y formación social y laboral centrada en realizar actividades agrícolas, de mantenimiento, tareas domésticas y de granja. Asimismo, se trabaja en actidades deportivas y de música, danza y canto. Estas son muy importantes en la cultura de la zona , como se puede ver en el video posterior.
– También se realiza asistencia médica y capacitación laboral con labores de artesanía, especialmente de teñido de telas. Esta artesanía ya produce beneficios, vendiéndose en mercados locales, para que estas personas puedan sentirse autosuficientes y recuperar su dignidad.
PERO UNAS IMÁGENES VALEN MÁS QUE MIL PALABRAS: VIDEO-ODILE
Desde Jatakendeya realizamos viajes frecuentes a zonas desfavorecidas de África Occidental para detectar posibles necesidades de asistencia médica entre la población. En el caso de Togo, hace dos años, varios miembros de la Asociación conocimos a Sor Odile, monja católica, que trabajaba con niños y jóvenes discapacitadas y enfermos mentales graves, para ofrecerles alternativas que no fueran el abandono y el sufrimiento.
Impresionados por la fortaleza moral y personal de esta monja originaria de Togo, su inteligencia (habla perfectamente ingles francés y se defiende en castellano) y su labor, hemos mantenido contacto con ella y financiado en la distancia su proyecto en su Togo natal. Se trata de un centro de las mismas características que un centro en Ghana gestionado por ella, que tuvimos ocasión de conocer en profundidad y que nos impresiono y convenció.
Vamos a intentar hacer nuestra aportación, pequeña, para intentar paliar la situación de desamparo se estos «olvidados de los olvidados» que tanto saben agradecer y aprovechar esta ayuda. Seguro, que, como siempre, nos compensaran con creces.




